¿Por qué silban las cobayas? Descubre qué significa
¿Por qué silban las cobayas? Descubre qué significa
Si vives con una cobaya, seguramente conoces ese pequeño silbido agudo que a veces resuena por toda la casa. Basta con abrir el frigorífico, hacer ruido con una bolsa de verduras o acercarse a su recinto para que tu compañera empiece a “hablar”.
Pero ¿por qué silban tanto las cobayas?
Aunque pueda parecer lo contrario, estos pequeños roedores son muy comunicativos y utilizan distintos sonidos para relacionarse con otras cobayas… y también con sus humanos.
Una forma de llamar tu atención
El silbido suele ser una manera de decir:
«¡Eh, estoy aquí!»
Tu cobaya aprende rápidamente que determinados sonidos anuncian algo agradable, como la llegada de las verduras o de su comida favorita.
Así, asocia tu presencia con una experiencia positiva y utiliza sus silbidos para llamar tu atención.
Está pidiendo comida
Probablemente sea la situación más frecuente.
Muchas cobayas reconocen:
el sonido del frigorífico;
la apertura de una bolsa de heno;
el ruido de la bolsa de pienso;
tus pasos a determinadas horas del día.
Saben perfectamente que se acerca la hora de comer y no dudan en hacértelo saber.
Una forma de comunicarse
Las cobayas tienen un verdadero lenguaje vocal.
Además de los silbidos, utilizan diferentes sonidos:
pequeños arrullos cuando están relajadas;
castañeteo de dientes cuando están molestas;
chillidos más agudos cuando están excitadas o preocupadas;
ronroneos cuyo significado depende del contexto.
Cada vocalización puede tener un significado diferente.
Una señal de alegría y excitación
Cuando tu compañera te ve llegar con su premio favorito, su entusiasmo puede manifestarse mediante una serie de silbidos rápidos.
Este comportamiento es completamente normal.
Indica que tu cobaya está anticipando algo agradable.
Las cobayas reconocen a sus propietarios
Con el tiempo, estos pequeños animales aprenden a reconocer:
tu voz;
tus hábitos;
tus horarios;
determinados sonidos cotidianos.
Aprenden muy rápido quién se ocupa de ellas y asocian tu presencia con la comida, las caricias y los momentos fuera de su recinto.
¿Puedes responder a sus silbidos?
¡Por supuesto!
Puedes hablarle con calma o responderle con una voz suave.
Aunque no comprenda las palabras, reconoce rápidamente tu entonación y puede disfrutar de las interacciones regulares.
Esto contribuye a reforzar vuestro vínculo.
¿Cuándo hay que preocuparse?
Los silbidos suelen ser un comportamiento completamente normal.
Sin embargo, si tu cobaya se vuelve de repente mucho más ruidosa y además presenta otros síntomas como:
pérdida de apetito;
dificultad para respirar;
disminución de la actividad;
estornudos frecuentes;
es recomendable consultar con un veterinario con experiencia en cobayas y otros pequeños mamíferos.
En conclusión
Los silbidos de las cobayas son, ante todo, una forma de comunicación.
Les permiten expresar entusiasmo, impaciencia o simplemente reclamar tu atención.
La próxima vez que tu pequeña compañera empiece a silbar al abrir el frigorífico, probablemente solo esté recordándote que… ¡las verduras la están esperando!